Mar, 03 06 2025

Un futuro en el deporte, una formación con impacto: Rafael Cabrera, estudiante de Nutrición

Camino y vocación 

¿Qué te llevó a elegir la Licenciatura en Nutrición? 

Desde siempre me interesó el campo de la alimentación y su relación con la salud. Me gustaba la idea de aprender cómo alimentarnos mejor para contribuir al bienestar y poder usar ese conocimiento para ayudar a las personas que me rodean. Después de terminar el liceo, cursé un año de Gastronomía y, ya al mes, me di cuenta de que lo que realmente quería era ser nutricionista. Más allá de la cocina, lo que más me motivaba era entender cómo la alimentación podía ser una herramienta para llevar una vida plena, sin limitaciones impuestas por enfermedades.

¿Siempre te interesó el área de la salud o fuiste descubriéndola con el tiempo? 

Tuve muchos familiares internados o atravesando enfermedades desde que era chico, así que la salud siempre estuvo presente en mi vida. Incluso de niño me generaba mucha curiosidad ir al médico: revisaba mi propio carné de salud y les hacía preguntas a los profesionales. Sin embargo, mi interés más profundo surgió cuando comencé a cuestionar ciertos tratamientos. Me costaba aceptar que algunas personas debieran depender de medicamentos de por vida, y empecé a buscar alternativas. Fue ahí donde la nutrición apareció como una posibilidad real y transformadora. 

¿Cómo fue evolucionando tu mirada sobre la carrera desde que empezaste? 

Mi perspectiva sobre la carrera y la profesión en sí no cambió demasiado desde que comencé, ya que desde un principio tenía bastante claro hacia dónde quería orientarme. Sin embargo, algo que sí me sorprendió fue descubrir la gran variedad de áreas en las que un nutricionista puede desempeñarse, más allá de lo clínico y lo deportivo, que eran los ámbitos que más conocía. Con el tiempo fui valorando mucho más el rol del nutricionista en espacios como la salud pública, la industria alimentaria, la investigación y la docencia. Me ayudó a entender que es una profesión con un campo de acción mucho más amplio de lo que suele imaginarse al inicio.

Perfil profesional y orientación deportiva 

¿Cuándo empezaste a sentir que lo tuyo era la nutrición deportiva? 

Desde el primer momento tuve interés por la nutrición deportiva. La posibilidad de formar parte de un equipo que trabaja unido por un objetivo común, y de acompañar el rendimiento de personas que entrenan y compiten, siempre me resultó apasionante. Sin embargo, hubo un momento clave que definió mi camino: la visita a las canchas de Danubio Fútbol Club, organizada por la UCU dentro de la unidad de Antropometría y Valoración del Estado Nutricional. Allí vivimos de cerca lo que significa ser un Licenciado en Nutrición en un equipo profesional, y en ese instante sentí con claridad que ese era el rumbo que quería seguir.

¿Qué experiencias, materias o profesores te ayudaron a perfilar ese interés? 

Además de la experiencia en Danubio, algunas materias relacionadas al estado nutricional, el metabolismo y la evaluación física me ayudaron a consolidar mi interés. También fue clave el acompañamiento de docentes que compartieron experiencias reales de su trabajo en el deporte, mostrando el impacto que puede tener la nutrición en el rendimiento y la salud del atleta.

¿Qué te motiva del trabajo con deportistas o personas activas? 

Me motiva el desafío de acompañar a personas que buscan superarse constantemente. La nutrición tiene un rol fundamental en el rendimiento deportivo, pero también en la recuperación, la prevención de lesiones y la salud general del deportista. Ser parte de ese proceso, y trabajar codo a codo con otros profesionales, me parece muy enriquecedor.

¿Qué desafíos creés que implica trabajar en este campo? 

Uno de los principales desafíos es mantenerse actualizado en un área que está en constante evolución. También es clave saber adaptarse a las distintas realidades y contextos de los deportistas, entender sus metas, su entorno y poder acompañarlos desde un enfoque profesional, pero también humano.

 

Vida universitaria y rol como delegado 

¿Qué significa para vos ser delegado y representar a tu generación? 

Ser delegado es una gran responsabilidad, pero también una oportunidad para construir puentes. Me siento afortunado de contar con un grupo muy lindo y siempre dispuesto a dialogar, lo que hace que el rol sea más fluido. Para mí, representar a mis compañeros implica escucharlos, estar disponible y buscar siempre soluciones que beneficien al colectivo.

¿Cómo vivís el vínculo entre estudiantes y docentes en la UCU? 

El vínculo con los docentes en la UCU es, en general, muy bueno. Si bien la comunicación a veces puede ser más lenta que entre estudiantes, los docentes suelen proponer canales de contacto al inicio de cada semestre y se mantienen receptivos a lo que los estudiantes tengamos para decir. Eso se valora mucho y hace más llevadera la experiencia universitaria.

Proyección y futuro 

¿Cómo te imaginás trabajando el día de mañana como nutricionista? 

Me imagino trabajando en el área deportiva o clínica. Me atrae mucho la posibilidad de acompañar procesos, ya sea para mejorar el rendimiento o para lograr una mejor calidad de vida en personas con distintos desafíos de salud.

¿Hay algún proyecto o idea que te entusiasme para desarrollar más adelante? 

Un sueño profesional que tengo es formar parte del equipo de nutricionistas de Peñarol. Independientemente de la división, me encantaría aportar desde mi lugar al éxito del club del que soy hincha.

¿Qué impacto te gustaría tener desde tu profesión? 

Me gustaría poder brindar herramientas y conocimientos reales a la sociedad, para que las personas puedan tomar decisiones más informadas y conscientes sobre su alimentación. Me interesa especialmente la idea de implementar talleres de educación nutricional en escuelas, liceos y centros educativos, tanto para alumnos como para padres. La infancia y la adolescencia son etapas clave, y siento que la educación nutricional actual es aún muy insuficiente.

Mensaje a futuros estudiantes 

¿Qué le dirías a alguien que está pensando en estudiar Nutrición? 

Le diría que, si le interesa la salud, el bienestar y ayudar a otros, esta carrera le va a abrir muchas puertas. Que no piense solo en el rol clásico del nutricionista, porque hay un abanico enorme de posibilidades: desde el deporte hasta la salud pública, la clínica, la industria o la educación. También le diría que es una carrera que exige compromiso, pero que devuelve muchísimo en lo humano y en lo profesional.

¿Qué consejo darías para aprovechar al máximo la carrera? 

Aprovechar al máximo los espacios prácticos, buscar experiencias por fuera de la facultad, no tener miedo de preguntar y construir vínculos con compañeros y docentes. Cada materia puede abrir una puerta nueva, incluso aquellas que al principio no parecen tan atractivas. Y, sobre todo, mantener la curiosidad y las ganas de aprender.

Salud
2025-06-03T18:09:00

Contactanos